Existe un miedo común al comprar moda artesanal: el terror a arruinarla en la primera lavada.
Es comprensible. Estamos acostumbrados a la ropa industrial de “usar y tirar” que aguanta ciclos agresivos de lavado porque está llena de poliéster.
Pero cuando inviertes en una pieza de Fiorosso, hecha a mano por mujeres latinoamericanas, estás adquiriendo fibras naturales y técnicas ancestrales. Estas prendas no son difíciles de cuidar, simplemente requieren un trato diferente.
Cuidar tu ropa es la forma más directa de activismo en la moda. Extender la vida útil de una prenda solo nueve meses reduce su huella de carbono, agua y residuos en un 20-30%.
Aquí te explicamos cómo hacerlo sin complicaciones.

La regla de oro: lava menos, ventila más
Las fibras naturales como el algodón o la lana tienen propiedades antibacterianas y de autolimpieza que los sintéticos no poseen.
No necesitas lavar tu prenda tejida después de cada uso. A menos que tenga una mancha visible o un olor fuerte, lo mejor es airearla.
Cuelga la prenda en un lugar con buena circulación de aire (pero sin sol directo) durante unas horas. Esto permite que las fibras respiren y recuperen su forma natural.

El arte de lavar a mano (sin miedo)
Si ha llegado el momento de lavar, el lavado a mano siempre será la opción más segura y respetuosa con el tejido. Sigue estos pasos para no fallar:
- Agua fría: Usa siempre agua fría o a temperatura ambiente. El calor es el enemigo número uno de las fibras naturales, ya que las contrae y encoge la prenda.
- Jabón neutro: Olvida los detergentes agresivos. Usa un jabón con pH neutro o especial para prendas delicadas. Si no tienes, una gota de champú suave para bebé funciona.
- No frotes: Sumerge la prenda y muévela suavemente en el agua. Nunca frotes el tejido contra sí mismo, ya que esto provoca pilling (motas) y afieltra la fibra.
- El enjuague: Enjuaga con agua fría hasta que no quede jabón.
Lo que NUNCA debes hacer al escurrir
Aquí es donde ocurren la mayoría de los desastres.
Jamás retuerzas o exprimas una prenda tejida como si fuera un trapo de piso. Al hacerlo, rompes la estructura del tejido y deformas la pieza irremediablemente.
Para quitar el exceso de agua, presiona la prenda suavemente contra las paredes del lavabo o usa el método de la toalla (explicado más abajo).
¿Puedo usar la lavadora?

Solo si es estrictamente necesario y tu lavadora tiene un ciclo certificado de “Lana” o “Delicado/A mano”.
Si decides correr el riesgo, cumple estos requisitos obligatorios:
- Usa una bolsa de malla para lavandería. Esto evita que el tejido se enganche con cierres o botones de otras prendas.
- Selecciona centrifugado corto o nulo.
- Agua fría siempre.
El secado: la gravedad no es tu amiga
Cuando un tejido está mojado, pesa mucho más que cuando está seco. El agua añade peso a las fibras.
Si cuelgas una prenda tejida mojada de un gancho o en un tendedero vertical, la gravedad hará su trabajo: estirará la prenda hacia abajo, deformando los hombros y alargando el cuerpo.
El método correcto: Secado en plano (Flat Dry)
- Extiende una toalla limpia y seca sobre una superficie plana (una mesa o el suelo).
- Coloca la prenda mojada sobre la toalla, respetando su forma original.
- Enrolla la toalla con la prenda dentro, como si fuera un burrito, y presiona suavemente para que la toalla absorba el agua.
- Desenrolla y deja secar la prenda sobre una superficie plana, lejos del sol directo y fuentes de calor (radiadores).
Almacenamiento: doblar vs. colgar
La regla es simple: lo tejido se dobla, lo plano se cuelga.
Los suéteres, tops de croché y prendas pesadas de punto nunca deben ir en ganchos. El peso del propio tejido hará que la prenda se estire en los hombros, creando esas antiestéticas marcas o “cuernos” en la zona del colgador.
Guarda tus piezas de Fiorosso dobladas en cajones o estantes. Asegúrate de que el lugar esté seco y limpio. Para evitar polillas de forma natural, puedes colocar bolsitas de lavanda o madera de cedro en el cajón.
Mantenimiento: el tema de las “motas” (pilling)

Es importante aclarar un mito: que a una prenda le salgan pequeñas bolitas (pilling) no significa que sea de mala calidad. De hecho, es normal en fibras naturales debido a la fricción.
Si aparecen, no tires de ellas con los dedos. Usa un peine especial para tejidos o una maquinilla quitapelusas eléctrica. Pásala suavemente sobre la superficie y tu prenda quedará como nueva.
Preguntas frecuentes (FAQs)
1. ¿Puedo usar suavizante en ropa artesanal tejida?
No se recomienda. Los suavizantes cubren las fibras con una capa química que reduce su capacidad de transpiración y, con el tiempo, puede apelmazar el tejido. El jabón neutro es suficiente para mantener la suavidad.
2. ¿Qué hago si mi prenda se encogió un poco?
A veces puedes salvarla. Remójala en agua tibia con abundante acondicionador de cabello durante 30 minutos. Esto relaja las fibras. Luego, estírala muy suavemente hasta su forma original mientras está mojada y déjala secar en plano.
3. ¿Cómo evito que los tejidos se enganchen con mi joyería?
El mejor consejo de estilo es: vístete primero, ponte las joyas al final. Y al desvestirte, quítate los accesorios primero. Si ocurre un enganche, nunca cortes el hilo suelto; intenta meterlo hacia el revés de la prenda con una aguja de crochet o un palillo.
Cuidar tus prendas es parte del ritual de vestir con propósito. Cada vez que lavas a mano y secas con cuidado, estás valorando las horas de trabajo de la artesana que creó esa pieza para ti.
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